Yaba Daba Don't
Que el cómic de Los Picapiedras (The Flinstones) cumpla 50 años y en Cuba nadie sepa qué es eso, es otro ejemplo del triste país que somos. En el tortuoso camino hacia la restauración monárquica (*) los burócratas -que no son varios sino uno solo- han pasado medio siglo decidiendo qué debemos ver, oír, aplaudir y hasta morir por. Nos despojaron de los rituales aglutinantes de cualquier sociedad, desde los actos de graduación con toga y birrete hasta el cotidiano regalo de sentar a toda la familia alrededor de una cena, y los sustituyeron por la única veneración posible: el culto a Su Poder. Celebramos o no los carnavales según de qué lado les haya amanecido el moño, pero ni un solo año han suspendido los actos por el 26 de julio. Es un largo aprendizaje el que le toca a cada cubano cuando sale al mundo. Criados en una concepción de la vida tan improbable, aséptica y sofista, la mayoría no resiste el contacto con el primer teléfono celular o la primera raya de cocaína...