CONSIDER ME GONE (INTERLUDIO)
There were rooms of forgiveness In the house that we share But the space has been emptied Of whatever was there Sting Dicen los filósofos orientales (o los autores de libros de autoayuda: no los distingo) que todo viaje comienza con un primer paso. Y agrego yo que todo viaje parte del deseo de no estar más donde se está. Cuando salí de Cuba, y para no dejar en ella mi vida ni mi amor, hacía ya dos o tres años que me había escapado de cuerpo adentro: eso que los sofistas del quietismo llaman “insilio”, que es como exilio hacia adentro, y que suena del carajo hasta que entiendes que absolutamente nadie (ni religión ni credo político; ni siquiera opción sexual) puede disponer de tu manojo de ilusiones y del derecho que tienes a colocarlas en el orden que se te dé la gana dentro del cronograma de tu vida. A ese estadio anímico prefiero llamarle “a mí tú no me jodes”. El amitunomejodismo permite, entre otras cosas, poner las cosas en su justo lugar (o el que uno conside...